miércoles, 9 de enero de 2008

Los Misterios del Tarot

Lo misterioso, lo difícil de explicar racionalmente, ejerce una poderosa influencia sobre el ser humano.
Las reacciones frente a esos sucesos varían de acuerdo a cada individuo. Están los que se burlan de lo que no comprenden, los que rechazan cualquier cosa que les obligue a revisar sus prejuicios, los temerosos, los abiertos, los curiosos y los apasionados. Toda una escala de modelos de conductas que puede asumir el hombre cuando en la estructura mental que se ha forjado, aparecen algunas grietas por donde intenta filtrarse lo desconocido.
Sin embargo, esas mismas reacciones nacen de la dimensión emocional de la existencia y las emociones pueden explicarse racionalmente pero muy raramente antes que hayan aparecido y generado consecuencias.
Por ejemplo: es más fácil explicar el porque uno se a enojado que evitar el enojo cuando aparecen las causas que lo motivan. Lo emocional es algo cercano al misterio y especialmente a partir de Feud y el psicoanálisis sabemos que el inconsciente y las emociones rigen la mayor parte de nuestras vidas.
Se nos ha dicho que Dios nos otorgó el libre albedrío para que nos decidiéramos voluntariamente por el bien. Sin embargo, ¿cómo podremos estar seguros de las consecuencias que generarán nuestras decisiones? Y no alcanza con las buenas intenciones, porque también se nos ha dicho que de ellas está plagado el camino que lleva al Infierno.
Tan difícil es prever acertadamente lo que puede traernos el futuro y conocer todas las causas que se suman para generar los acontecimientos, que muchos consideran al destino como algo prefijado y al libre albedrío como una broma de Dios para que la vida nos parezca interesante.
Por eso también, en todas las épocas, los hombres han buscado la forma de prever los acontecimientos he intentar, si fuera necesario, modificarlos para su propia conveniencia.
Esta tendencia ha impulsado el desarrollo de la ciencia, basada en la observación de los fenómenos y sus causas, tratando de repetir los mismos en condiciones controladas.
Gracias a ella podemos vivir en una sociedad global y altamente tecnificada.
En una dirección paralela, aunque muchas veces se cruza con la ciencia que termina por confirmar sus postulados, se encuentra el mundo de la magia. Y no me refiero a la magia espectáculo que constituye un tema muy amplio y de cuyas profundidades pueden escribirse tratados, sino a la magia como el conocimiento esotérico, la comprensión de las leyes que rigen un universo completamente interrelacionado en el que nada existe por sí mismo sino en función del todo. Así, el primer postulado Hermético nos dice: «El todo es mente - el universo es mental.»
Detrás de todas las manifestaciones y apariencias externas que conocemos como “el universo material” subyace la realidad última que llamamos “El todo”.
Todo lo que es percibido por nuestros sentidos es espíritu y puede ser concebido como una mente universal, infinita y viviente. No se puede definir al espíritu en sí mismo, porque para hacerlo deberíamos limitarlo contradiciendo su naturaleza universal e infinita, por lo tanto decimos que es incognoscible e indefinible, El universo, en el que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, tiene su existencia en la mente del Todo. La compresión de este principio puede servir para comprender las leyes del universo mental y utilizarlas positivamente.
El segundo postulado hermético se refiere al principio de correspondencia que declara: “Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.”
La comprensión de este principio es una herramienta para captar inteligentemente la naturaleza de cada fenómeno sin perderse en las oscuras paradojas y secretos que puedan presentarse.
Así como los principios de la Geometría permiten al hombre medir soles distantes y sus movimientos, mientras está sentado en su observatorio, así el conocimiento del principio de correspondencia capacita al hombre para razonar inteligentemente desde lo conocido hasta lo desconocido.
La magia es la más antigua disciplina, la observación y los postulados que desarrollaron los magos en remotos tiempos, constituyen el tronco del cual se desprendieron otras ramas como la filosofía y la ciencia.
La mentalidad mágica podemos rastrearla incluso hasta el neolítico. Las pinturas rupestres, por ejemplo, nos muestran escenas de caza que los antropólogos actuales consideran descriptivas de la vida del hombre en aquellos remotos tiempos, sin embargo no puede rechazarse la idea de que constituyeran un ritual destinado a atraer la abundancia de alimentos y pieles tan necesarios para la supervivencia.
En definitiva, podríamos decir que la historia de la humanidad está delineada por las actitudes frente al misterio. Los que se dejaron llevar por la curiosidad y el apasionamiento, adquirieron como recompensa el conocimiento que les permitió mejorar las condiciones de vida del grupo.
Existe un instrumento cuyo nombre, origen y algunos aspectos de su utilización son un misterio y sin embargo nunca deja de sorprendernos por su eficacia. De lo cual podemos deducir que su correcta utilización podría traer grandes beneficios.
Me estoy refiriendo concretamente al Tarot, cuyo nombre ha sido interpretado de diversas maneras: algunos dicen que el término deriva del latín: ROTA refiriéndose a Rueda o Ruta, asociando esto con el destino. Otros dicen que el nombre de estas barajas se refiere a la palabra TAO, que era utilizada por los antiguos sacerdotes chinos para indicar a Dios, al destino y al camino que debía seguir el hombre para alcanzar la verdadera sabiduría. Finalmente hay quienes dicen que el nombre se refiere al libro de Thoth. Libro sagrado cuyo origen se cree fue realizado en hojas de oro y dictado por Thoth "Dios Egipcio" que era el encargado de prever el futuro y la medida del tiempo. Se le adjudica además la invención de los números y de la escritura en grabados.
Existen otras opiniones que lo relacionan con: El Río Taro en el norte de Italia. Orat (Latín), que significa: " habla, argumenta." Taru (Hindú), que significa: "cartas." Tarosh (Egipcio), que se refiere a "la manera real." Y la Torah (Hebreo), que se refiere a "la Ley."
Pero todo esto no hace más que reafirmar el origen misterioso del nombre de estas barajas, que en realidad podría significar todo lo anterior o referirse a algo que todavía desconocemos.
De igual manera, sabemos que a fines del 1300 estas barajas aparecieron en Europa, traídas por los gitanos en sus migraciones. Una de sus corrientes entró en el continente por Rumania, Bulgaria y los Balcanes y la otra por el sur de España desde Egipto. Para colmo estos últimos llamaban a sus jefes tribales: “Faraón” y esto afianzó la idea de su origen ya que la palabra Gitano, deriva de Egipciano (los que vienen de Egipto).
Pero, lo cierto es que no hay ninguna prueba fehaciente que demuestre el origen egipcio del Tarot y el origen de los gitanos tampoco es Egipcio sino Hindú.
Nuevamente nos encontramos con el misterio. Pero aún así lo innegable es el nivel de eficacia que puede alcanzarse con la lectura de los Arcanos, que entre paréntesis quieren decir: Misterios y los hay Mayores y Menores, pero eso lo veremos otro día.

3 comentarios:

serpnorber dijo...

Muy buena introducción. Espero sigas explay{andote en el tema. Bién didáctico y ameno. Como en una charla de sobremesa, tomado un rico café : ) Un abrazo.

Tuqui dijo...

Me gustaría que comentaras "El Universo en la Palma de la Mano", si es que terminaste de leerlo. Extraño nuestras conversaciones de ojos chinos ^o^

Tarot dijo...

Muy bueno el post con mucha informacion sobre el tarot