martes, 2 de junio de 2009

Fantasmas

Hace mucho que no escribo en este blog y pienso que tal vez haya una razón inconsciente ligada a las dos notas anteriores. Todavía no estoy seguro de las causas reales. Lo que sea debe haber perturbado algo de mi mundo emocional o haya sido la consecuencia de esa perturbación cuyas causas desconozco.
Mientras tanto y para recomenzar se me ocurrió, ya que indirectamente hablamos de ellos, editar algo que escribí hace algunos años y que se refería a otro tipo de fantasmas:

Te fuiste… y esa fue tu respuesta, única y fatal como la muerte.
Y todas mis preguntas se convirtieron en fantasmas. Fantasmas errantes, sin contenido y sin destino.
¿Acaso me quisiste alguna vez?, grita uno de ellos antes de desaparecer detrás de la fotografía que no me anime a romper.
¿Pudimos haberlo logrado?, grita otro escondido en el perfume que tanto te gustaba.
¿Dónde fueron a parar nuestras promesas?, escucho a un tercero, mientras acaricio el recuerdo de tu cabeza sobre la almohada vacía.
¡Sos lo mejor que me pasó en la vida! Me dice tu imagen en mi sueño, que solo proyecta un deseo destinado al fracaso.
Porque ahora te fuiste. Como la luz del atardecer, que se lleva al morir los colores del día.
Porque no hay peor noche que la oscura noche del abandono.
Aunque no estoy completamente solo… me quedan los fantasmas.
Fantasmas, que solo podría conjurar… si te tuviera a mi lado como antes.