“Esperando al Sol” ¿cuántas imágenes puede evocar esta frase?
En que profundidades de la conciencia colectiva yace el temor a que alguna vez el astro no renazca. Corazones arrancados latiendo todavía, en holocausto a los dioses por temor a sus designios.
Esperando al Sol puede ser también el mejor de los momentos, cuando comprendimos y confiamos en que el universo se manifiesta en ciclos. Todo es un permanente proceso, un aparecer y desaparecer. Una sucesión de imágenes que se extienden en forma de espiral hacia el infinito, generando la ilusión del tiempo. Todo vuelve a suceder, todo es semejante, nada idéntico. Si lo fuera, el espiral se convertiría en círculo y no podría prosperar.
El Sol volverá a salir y volverá a desaparecer como lo ha hecho desde el comienzo, aunque nunca será idéntico a si mismo. Porque el Sol también es un proceso que sufre modificaciones, que indican el transcurrir de un ciclo. El sol algún día será otra cosa, por eso no puede ser idéntico en cada instante.
Sin embargo el Sol aparece y desaparece ante nuestra percepción. Sabemos que podemos esperarlo confiados. Cuando estamos en la noche o cuando la luz comienza e encender el horizonte, sabemos que él aparecerá.
Nada dura para siempre, pero depende de la carga emocional y el valor que queramos otorgarle a cada instante.
viernes, 5 de octubre de 2007
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3 comentarios:
Querido amigo, ahora comprendo claramente aquel tema de conversación, el tiempo cíclico, la vida cíclica... el pensamiento cíclico... El esfuerzo en reforzar la idea es encomiable, y a mí también me gustó "Sin embargo el Sol aparece y des`parece ante nuestra percepción".
El resto es aleatorio y cíclico. Un abrazo.
Sabemos que el Sol siempre está. Pero es la noche la que nos hace navegar a lugares "mágicos". Los búhos no ven como las alondras. Un abrazo,amigo.
Esta es una historia que conocés. Es la primera vez que la escribo. Ya pasó el tiempo suficiente como para revivirla y que no cause daño.
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